Resulta sabio el nuevo lenguaje que aprendí, parece fácil, ejercitable.
Con solo escuchar lo que decís ya sé interpretarte ahora, ya sé qué pensás ahora, ya sé interpretarte ahora, con una sutil maniobra.
Te leo al revés, invierto siglas, no intento más en vos creer.
Te leo al revés, como en un vidrio, el pelo cae hasta tus pies.