14/12/10

Soberbia, como siempre mirándose en un espejo,
cubriendo las baldosas con movimientos un poco lentos.
Creyendo que las cosas son como uno quiere.
El orgullo es así, el orgullo es demente.
Por ti se volvió como un perro, por ti, que nunca te jugaste nada.
Sabés que no puede dar, los momentos son momentos:
la postura, el qué dirán, los amigos y los cuentos.
Creyendo que las cosas son como uno quiere.
El orgullo es así, el orgullo es demente.
Nada, nada, nada,
nunca te jugaste nada.