8/8/11

Se sentaba en el pasto, y tanto amor
no les entraba en el corazón.
No les entraba tanto amor.
Se reían de fruta y eran de mentol.
Flotaban orgasmos bajo el sol,
condición que no cambiaba el diluviar.
Dibujaban el cielo con crayón,
y sin embargo se rayaban a veces.
No duraba mucho ese bajón.
No les entraba tanto amor.
Con una inyección de libertad
detienen el pulso universal.
El amor era aquello que no les faltaba.
Encendieron apenas una luz,
que sin embargo brillará en la eternidad.
Para aquellos que bebemos soledad,
solo espero que nos puedan contagiar.