No tengo ganas de seguir pero tampoco tengo ganas de parar, tendría que pensar qué me está pasando, pero es que estoy cansado de pensar.
Vengo apostando todo lo que tengo a un caballo que nunca gana.
Es que tengo que dejar de pensar en vos pero tengo también tantas ganas de verte, voy a desconectarme por un rato y dejar que a mi destino lo maneje la suerte.
Podría salir a buscarte o podría quedarme durmiendo en casa, no sé bien qué es lo que quiero, pero creo que en el fondo sé qué es lo que pasa.