18/2/11

Te vestiste y te acompañé a tomar el 143, me miraste y yo te miré, me abrazaste y yo te besé, y te fuiste y yo me fui caminando por ahí. La ciudad se duerme y yo me desespero, si no tiene sentido cuando vos no estás. Vuelve a casa.
Yo te quiero a mi lado otra vez, y no sólo una hora o tres. Ya no sé cómo hacerte entender que te quiero mucho más que ayer, y no te quiero sólo para estar una noche y nada más, porque cada vez que yo te necesito da la casualidad que vos nunca estás. Vuelve a casa.