Que yo no soy, que es él,
que yo actué bien y él no,
ah no, de acá yo no me muevo.
Que por cuestión de piel, de sexo, religión,
tus zapatos no me los pruebo.
-
¿A quién le vamos a tirar una pared
cuando ya no nos quede nadie?
Tal vez un perro fiel a cambio de comer
soporte hasta lo insoportable.
-
Temiendo ser peor, temiendo ser mejor,
temiendo al fin, siempre temiendo.
Viviendo en el ayer, aletargando el hoy,
sí, Victor, sí, sobreviviendo.
-
Si como un pulpo vas tirando piedras,
no hay donde esconder tantas manos.
Es mejor asumir la cobardía de huir,
a la responsabilidad de vivir.
-
Me bato a duelo con quien diga que voy bien,
porque hay rachas en la vida.
Soy grande, y que el señor no vaya a confundir
la soberbia con la autoestima.
Que la soberbia mira desde más arriba
y no llora penas ajenas,
en cambio el autoestima se transmite
y contagia a cualquier persona buena.