15/8/10

Sueles encontrarme en cualquier lugar, y ya lo sabes, nada es casualidad.
Tu misteriosa forma me lastimará, pero a cada segundo estaré más cerca.
Paralizándome jamás podré esperarte, y no tengo porqué esperar en un altar de sacrificios.
Sólo meterme en tu ritual y descifrar tu enigma, tal vez no hablar de más;
el silencio no es tiempo perdido.