A veces te agarra de noche, y por las dudas dejás prendida la luz, y al otro día no podés ni levantarte a la mañana, todo el día en la cama sin entender por qué. Te envuelven tantos pensamientos, están metidos bien adentro de tu pecho. Pasás las horas y semanas llorándole a tu almohada sin dejar de pensar.
Llamó a su madre y a su padre, no les hablaba desde el martes, y les contó que el corazón a veces puede y otras no, y les cortó por la mitad antes que puedan contestarle.
A veces la vida te entristece, son cosas que pasan y que desaparecen, y a la noche cuando te vas a dormir las soñás y al otro día no están más. A veces te agarra de noche y por las dudas dejás prendida la luz, hacele frente a tu dolor.
No te dejes acobardar como el que empezó esta canción, que se mató a la madrugada, a la hora en que otros se van a laburar. Y antes de apretar el revolver escribió su testamento, es esto que te cuento, su ultima canción.
A veces te agarra de noche y hace frío, y tenés miedo de tus sombras y de los ruidos, y sabés que es tu cabeza que no para de pensar en lo que un día se perdió y no vuelve más.
Y al otro día a la mañana entró una vecina asustada, la policía revisó y en un bolsillo le encontró un billete de lotería. Se la ganó ese mismo día, a la hora en que otros se van a laburar.
A veces te gana el dolor y se te rompe el corazón.